El juvenicidio se ha consolidado en las últimas décadas como una categoría clave para entender las formas de violencia que atraviesan a las juventudes en contextos de desigualdad y precarización. Más que un concepto académico, funciona como un lente para leer cómo ciertas condiciones sociales empujan sistemáticamente a los jóvenes hacia escenarios de vulnerabilidad extrema como las economías ilegales.

Para comprender el fenómeno, este reportaje recoge la voz de expertos que lo han abordado desde distintas perspectivas. Uno de ellos es José Manuel Valenzuela Arce, doctor en ciencias sociales y referente en estudios sobre culturas juveniles en América Latina. En su obra Juvencidios: Ayotzinapa y las vidas precarias en América Latina y España, plantea que “el juvenicidio no es un hecho aislado, sino el resultado de procesos que colocan a amplios sectores juveniles en condiciones de precariedad, exclusión y muerte evitable”. Para el investigador, la categoría permite evidenciar cómo ciertas vidas son sistemáticamente desvalorizadas.

A esta mirada se suma la de Lukas Jaramillo, politólogo colombiano que ha trabajado con jóvenes en territorios urbanos marcados por la violencia, como la Comuna 13 de Medellín. Desde su experiencia, advierte que “la exclusión no es solo económica; también es simbólica y territorial. Hay jóvenes que crecen en contextos donde la violencia no es la excepción, sino la norma”. Sus investigaciones muestran cómo las trayectorias juveniles quedan condicionadas por entornos de alta conflictividad.

Por su parte, Francisco Thoumi, economista reconocido por sus estudios sobre economías ilegales, introduce un ángulo estructural: “estas economías no solo generan violencia, sino que redefinen las opciones de vida disponibles, especialmente para los jóvenes más vulnerables”. En estos contextos, explica, el narcotráfico y otras dinámicas ilícitas terminan capturando a poblaciones juveniles y alterando sus proyectos de vida.

En los siguientes vídeos se ahonda en esta categoría que aún resulta extraña, de la mano de los académicos nombrados.