{"id":125,"date":"2026-03-11T17:16:37","date_gmt":"2026-03-11T17:16:37","guid":{"rendered":"https:\/\/juvenicidios.powideas.com\/?page_id=125"},"modified":"2026-03-25T18:17:49","modified_gmt":"2026-03-25T18:17:49","slug":"de-rappi-dealer-al-lente","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/index.php\/de-rappi-dealer-al-lente\/","title":{"rendered":"De\u00a0Rappi-Dealer al lente"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"125\" class=\"elementor elementor-125\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a6a9925 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"a6a9925\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-30d5b3a e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"30d5b3a\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9091eda elementor-widget elementor-widget-video\" data-id=\"9091eda\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;youtube_url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/youtu.be\\\/qPCjgjLUSMU?si=scIMydyxOUiIcAK_&quot;,&quot;video_type&quot;:&quot;youtube&quot;,&quot;controls&quot;:&quot;yes&quot;}\" data-widget_type=\"video.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-wrapper elementor-open-inline\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-video\"><\/div>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e376238 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"e376238\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-10de1d6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"10de1d6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>A Salo casi lo matan una tarde cualquiera, saliendo de un centro comercial en Bosa. Lo supo desde el primer segundo, aunque todav\u00eda no lo aceptaba.<\/p><p>El sol ca\u00eda pesado, de esos d\u00edas que huelen a cansancio y a p\u00f3lvora vieja. Llevaba dos millones guardados y cien mil encima: billetes doblados, monedas sueltas. Plata del rebusque, de las ventas, del riesgo. No era la primera vez que sal\u00eda con plata en la billetera, pero algo en su interior le dec\u00eda que ese d\u00eda era distinto.<\/p><p>Dos hombres en bicicleta se le cruzaron sonriendo, como si lo conocieran. Uno de ellos le estir\u00f3 la mano. Salo respondi\u00f3 por costumbre, pensando que era un cliente m\u00e1s. Entonces sinti\u00f3 el fr\u00edo del metal: el fierro ya estaba ah\u00ed. Lo agarraron de las manos y lo llevaron caminando, sin gritos, sin forcejeos, desde Bosa Centro hasta unos bald\u00edos en Soacha. Polvo, perros ladrando a lo lejos. Lo arrodillaron frente a un lote vac\u00edo. Uno le apoy\u00f3 el fierro en la nuca y le grit\u00f3: \u201c\u00a1Quieto ah\u00ed, gonorrea!\u201d<\/p><p>Cerr\u00f3 los ojos. Pens\u00f3 en su mam\u00e1, en su pap\u00e1, en la promesa de sacarlos de ah\u00ed. Pens\u00f3 en las fiestas, en Psico, en las noches sin dormir. Sinti\u00f3 un miedo distinto, m\u00e1s hondo que el de las peleas a cuchillo, m\u00e1s real que la sobredosis que casi lo mata tiempo atr\u00e1s.<\/p><p>El disparo no lleg\u00f3. No supo si fue suerte, error o compasi\u00f3n. Lo dejaron tirado. Camin\u00f3 toda la noche. No recuerda c\u00f3mo lleg\u00f3 a una avenida ni qu\u00e9 le dijo al taxista. Solo recuerda el temblor en las manos y una frase fija en la cabeza: \u201cya no m\u00e1s, parce\u201d. Ese fue el quiebre.<\/p><p>Pero la historia ven\u00eda de mucho antes.<\/p><p>Hoy Salo tiene 25 a\u00f1os, creci\u00f3 en Bosa, un barrio donde la muerte formaba parte del paisaje. \u201cMi colegio siempre estuvo lleno de pelados que se la pasaban en la calle y que ten\u00edan las mismas condiciones que yo. Para muchos, el colegio no era un lugar para aprender, sino el sitio donde los pap\u00e1s nos dejaban para no tener que asumir ciertas responsabilidades. Yo siempre fui callado, muy silencioso. Es curioso, porque a m\u00ed siempre me ha gustado estudiar. Siempre he sido muy aplicado con el conocimiento, porque entend\u00ed que era una manera de salir adelante: usted aprende algo, consigue un trabajo y aunque sea tiene lo m\u00ednimo para vivir, para no preocuparse por el arriendo o la comida. Pero el ambiente social y el barrio s\u00ed eran complejos, \u00e1lgidos\u201d.<\/p><p>En su infancia, la casa estuvo marcada por la ausencia. Sus padres trabajaban todo el d\u00eda y a veces lo dejaban con su abuela, una mujer del campo que cuidaba, pero no acompa\u00f1aba. Aprendi\u00f3 temprano a estar solo.<\/p><p><span data-contrast=\"auto\">La violencia no era un rumor sino una escena cotidiana. Frente al colegio ocurri\u00f3 un asesinato a plena luz del d\u00eda, ante la mirada de estudiantes y profesores. El ataque fue directo, sin intento de huida ni ocultamiento. Al d\u00eda siguiente, la rutina escolar continu\u00f3 con una imagen a\u00fan m\u00e1s cruda: la hermana del joven asesinado recorri\u00f3 los salones pidiendo dinero para costear el entierro.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u201cEsa\u00a0escena no se me olvida. Porque ese era el ambiente todo el tiempo: uno ya sab\u00eda qui\u00e9n era qui\u00e9n, qu\u00e9 pelado andaba en vueltas y cu\u00e1les no. Por eso yo siempre fui m\u00e1s bien aparte de todo eso\u201d<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Las v\u00edctimas eran casi siempre j\u00f3venes. En el barrio se asum\u00eda que esos hechos estaban ligados al microtr\u00e1fico, una asociaci\u00f3n autom\u00e1tica que se repet\u00eda una y otra vez. La juventud se convert\u00eda en sospecha y la calle en se\u00f1alamiento. En localidades perif\u00e9ricas como Bosa, esos prejuicios se profundizaban y terminaban marcando a\u00a0quienes viv\u00edan all\u00ed, no por lo que hac\u00edan, sino por el lugar que habitaban.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">A los trece a\u00f1os empez\u00f3 a rebuscarse.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u201cComo yo era bien juicioso, pues yo hac\u00eda tranzas con los vagos del sal\u00f3n, les hac\u00eda los trabajos y ellos me pagaban con dinero. Al principio era dinero, pero los pelados necesitaban enganchar gente. Entonces me empezaban a cambiar la luca por\u00a0una bareto, la luca por venga se mete un poquito de\u00a0dick, vamos a tomar una pola\u2026\u201d<\/span><\/i><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Primero lleg\u00f3 \u201cel parche\u201d y luego la sensaci\u00f3n de pertenecer. Despu\u00e9s vinieron los lugares:\u00a0\u00a0las\u00a0\u201collas pesadas\u201d, dominadas por j\u00f3venes armados y perseguidos por la polic\u00eda, espacios a los que nunca habr\u00eda entrado solo, pero a los que termin\u00f3 llegando acompa\u00f1ado. A los dieciocho a\u00f1os ya acumulaba cinco de calle. Rebuscarse \u201clas\u00a0lucas\u201d se volvi\u00f3 una rutina inevitable, una l\u00f3gica compartida por muchos j\u00f3venes de la periferia, sostenida por la urgencia de sobrevivir y por el deseo de alg\u00fan d\u00eda\u00a0ayudar\u00a0a\u00a0sus padres,\u00a0sin\u00a0pensar demasiado en las consecuencias.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">As\u00ed conoci\u00f3 a Psico.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u201cNos conocimos un jueves en el Freud, una fiesta universitaria. Yo iba a parchar porque ten\u00eda amigos que estudiaban all\u00e1, pelados con buenos ICFES, con becas, de esos que uno\u00a0admira,\u00a0pero igual siente que no es su mundo. En una de esas noches, buscando a qui\u00e9n comprarle un porrito, me lo encontr\u00e9. El\u00a0man, con su bafle, sus gafas, en severa fiesta, re loco. Me ofreci\u00f3, hablamos, y le ca\u00ed bien\u201d<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">De ah\u00ed en adelante, Salo fue cliente frecuente.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u201cYo iba y le compraba, y el\u00a0man\u00a0me empez\u00f3 a invitar a parchar con \u00e9l. \u2018Venga, nos tomamos una pola\u2019, \u2018venga, le invito un porro, una pepa\u2019. Muy amable, muy pana, como muchos\u00a0dealers\u00a0que necesitan tener su p\u00fablico. Pero tambi\u00e9n, cuando reconocen a ciertos sujetos, ven el potencial de engancharlos\u201d<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Psico comenz\u00f3 a hacerle preguntas precisas sobre su barrio y la gente que se mov\u00eda all\u00ed. No era simple curiosidad: lo estaba midiendo, leyendo el territorio a trav\u00e9s de su experiencia en la calle. Poco despu\u00e9s, la intenci\u00f3n se volvi\u00f3 clara. Le habl\u00f3 de negocios y de la necesidad de abrir un punto cerca de Soacha. Sonaba f\u00e1cil. Salo no midi\u00f3 las consecuencias y casi sin notarlo, termin\u00f3 entrando.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">La oferta qued\u00f3 clara:\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u201cEfectivamente, era como un\u00a0Rappi. Uno llevaba el pedido, recog\u00eda la luca y ya. Pero con la diferencia de que aqu\u00ed la l\u00ednea era de vida o muerte. Porque en esos barrios hay que moverse con cuidado, parce. Si uno cruza una cuadra sin permiso o se mete en territorio de otra banda, eso es una sentencia. Es ponerse los guayos de una vez encima\u201d<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-754a1e7 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"754a1e7\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-769ed53 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"769ed53\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"554\" src=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Rappi-1024x709.webp\" class=\"attachment-large size-large wp-image-128\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Rappi-1024x709.webp 1024w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Rappi-300x208.webp 300w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Rappi-768x531.webp 768w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Rappi.webp 1175w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-488c5f0 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"488c5f0\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5141646 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5141646\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span data-contrast=\"auto\">\u201cLa\u00a0oportunidad laboral\u201d como dice Salo, no solo llego como entrada econ\u00f3mica, sino como una prueba personal. Con el tiempo, la violencia dej\u00f3 de sorprender: peleas, enfrentamientos y muerte se volvieron paisaje. Esa repetici\u00f3n fue construyendo una falsa sensaci\u00f3n de inmunidad, la idea de ser invencible, de poder drogarse, beber y seguir alerta. La calle, poco a poco, le ense\u00f1\u00f3 a no sentir.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><p><i><span data-contrast=\"auto\">\u201cEra como un parche de amigos, pero tambi\u00e9n el sitio donde me entregaban la mercanc\u00eda. Tom\u00e1bamos, habl\u00e1bamos mierda, y al final me dec\u00edan: bueno, esto es lo que hay\u00a0pa\u2019 esta semana. Y listo. Yo recog\u00eda, repart\u00eda y me parchaba\u201d<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Hab\u00eda reglas. Nadie hablaba m\u00e1s de la cuenta, nadie se met\u00eda donde no lo llamaban, y nadie preguntaba por los jefes.\u00a0<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u201cLos manes eran cuidadosos, hasta inteligentes. Algunos estudiaban en la Nacho, sab\u00edan moverse. Yo nunca vi menores trabajando con nosotros, aunque s\u00ed les vend\u00eda. Pero en otros parches, claro que los hab\u00eda. Uno los ve\u00eda en los parques, escondiendo la mercanc\u00eda en caletas, con la mirada todav\u00eda inocente, torpe,\u00a0vizajosita\u201d<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">El negocio funcionaba con la precisi\u00f3n de una empresa formal. Ten\u00eda reglas, roles y hasta un sistema de ventas claro. La oferta circulaba como un cat\u00e1logo digital: variedades, calidades y precios definidos. \u00c9l no decid\u00eda nada; solo mov\u00eda el paquete de un punto a otro.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">El cliente pagaba un poco m\u00e1s por el domicilio y compraba, sobre todo, tranquilidad. No ten\u00eda que salir, no se expon\u00eda a la polic\u00eda ni a otras bandas. Todo parec\u00eda limpio, controlado. Para \u00e9l, el pago era inmediato.\u00a0Sin embargo, cuenta que al principio la plata\u00a0enga\u00f1a&#8230;\u00a0\u00abUno<\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00a0cree que la plata arregla todo\u2026 pero eso\u00a0lo\u00a0va pudriendo por dentro. Porque en cada entrega, en cada mirada rara, uno empieza a pensar que lo van a tumbar, que lo est\u00e1n siguiendo, que lo pillaron\u201d<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Salo cuenta que algunos j\u00f3venes so\u00f1aban con llegar a ser jefes, con ocupar el lugar del que mandaba. Pero en el fondo se repet\u00eda la misma lecci\u00f3n: en este pa\u00eds a los pobres se les ense\u00f1a a sobrevivir, no a vivir, y cuando no hay opciones se agarra lo que haya, incluso si eso se parece al infierno.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Salo\u00a0entendi\u00f3 que la calle no cuida a nadie, que no devuelve lealtades ni favores.\u00a0\u201cLa calle no tiene amigos, la calle solo te devuelve lo que le das: miedo\u201d.\u00a0Decidi\u00f3 dejar la calle atr\u00e1s, tomar otro camino.\u00a0Empez\u00f3 a cuidar un lote, a pintar murales, a descubrir la c\u00e1mara. No fue una salvaci\u00f3n inmediata, pero s\u00ed una decisi\u00f3n clara: elegir seguir vivo.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;335559738&quot;:240,&quot;335559739&quot;:240}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Hoy Salo no habla desde la\u00a0haza\u00f1a\u00a0ni desde la redenci\u00f3n. Habla desde la supervivencia. Cree que el cambio no empieza en discursos grandes, sino en los barrios donde el Estado deja huecos y otros llegan a llenarlos. Cree que la educaci\u00f3n no es solo pagar una universidad, sino garantizar la vida m\u00ednima para poder estudiar sin hambre, sin miedo, sin estar siempre al borde.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Salo sigue en Bosa. Camina el barrio con otros ojos. Ya no corre, ya no se cree inmune. Aprendi\u00f3 a quedarse quieto.<\/span>\u00a0<br \/><span data-contrast=\"auto\">\u201cYo sobreviv\u00ed \u2014dice\u2014, pero no porque fuera m\u00e1s fuerte. Fue suerte. Y porque entend\u00ed cu\u00e1ndo irme.\u201d<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p><p><span data-contrast=\"auto\">Cuando termina de hablar, sonr\u00ede apenas. No es alivio. Es conciencia.<\/span>\u00a0<br \/><span data-contrast=\"auto\">La ciudad sigue ah\u00ed, igual de dura.<\/span>\u00a0<br \/><span data-contrast=\"auto\">Pero \u00e9l, al menos, sigue vivo.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;134233117&quot;:false,&quot;134233118&quot;:false,&quot;201341983&quot;:0,&quot;335559738&quot;:0,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:276}\">\u00a0<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7986024 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"7986024\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4372ed9 e-con-full e-flex elementor-invisible e-con e-child\" data-id=\"4372ed9\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;animation&quot;:&quot;fadeIn&quot;}\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0fa4586 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"0fa4586\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/index.php\/los-muertos-que-nadie-reclamo\/\">\n\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"571\" src=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-1024x731.webp\" class=\"attachment-large size-large wp-image-70\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-1024x731.webp 1024w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-300x214.webp 300w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-768x549.webp 768w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-1536x1097.webp 1536w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-2048x1463.webp 2048w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2956a6c e-con-full e-flex elementor-invisible e-con e-child\" data-id=\"2956a6c\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;animation&quot;:&quot;fadeIn&quot;}\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-34d0922 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"34d0922\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/index.php\/cuervo-entre-el-deseo-la-calle-y-el-rigor\/\">\n\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"571\" src=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Cuervo-1024x731.webp\" class=\"attachment-large size-large wp-image-69\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Cuervo-1024x731.webp 1024w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Cuervo-300x214.webp 300w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Cuervo-768x549.webp 768w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Cuervo-1536x1097.webp 1536w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Cuervo-2048x1463.webp 2048w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>https:\/\/youtu.be\/qPCjgjLUSMU?si=scIMydyxOUiIcAK_ A Salo casi lo matan una tarde cualquiera, saliendo de un centro comercial en Bosa. Lo supo desde el primer segundo, aunque todav\u00eda no lo aceptaba. El sol ca\u00eda pesado, de esos d\u00edas que huelen a cansancio y a p\u00f3lvora vieja. Llevaba dos millones guardados y cien mil encima: billetes doblados, monedas sueltas. 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