{"id":114,"date":"2026-03-09T19:10:28","date_gmt":"2026-03-09T19:10:28","guid":{"rendered":"https:\/\/juvenicidios.powideas.com\/?page_id=114"},"modified":"2026-03-25T18:12:24","modified_gmt":"2026-03-25T18:12:24","slug":"cuervo-entre-el-deseo-la-calle-y-el-rigor","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/index.php\/cuervo-entre-el-deseo-la-calle-y-el-rigor\/","title":{"rendered":"Cuervo: Entre el deseo, la calle y el rigor"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"114\" class=\"elementor elementor-114\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3b7d184 e-con-full e-flex e-con e-parent\" data-id=\"3b7d184\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2397d91 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"2397d91\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eaebe54 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eaebe54\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Las ideas en la cabeza de Cuervo corren tan r\u00e1pido que se enredan entre s\u00ed. Habla sin pausas, con la urgencia de quien\u00a0no quiere dejar nada por fuera, o de quien necesita vaciarse para\u00a0aliviar el agobio. Tiene 22 a\u00f1os, estudia\u00a0y trabaja y\u00a0asegura que ya no est\u00e1 \u201cen eso\u201d. Pero cuando recuerda, en cada palabra se\u00a0le siente el peso de cargar con\u00a0su\u00a0historia.\u00a0<\/p><p>Creci\u00f3 en el mismo barrio, en la misma casa, en una Bogot\u00e1 que aprendi\u00f3 a reconocer por sus l\u00edmites invisibles. Su infancia transcurri\u00f3 entre reuniones familiares donde el alcohol siempre estaba presente. \u201cMi primo fumaba marihuana \u2014cuenta\u2014, pero nunca me ofreci\u00f3. Yo sab\u00eda qu\u00e9 era, lo ve\u00eda, pero era algo que no me tocaba\u201d.\u00a0<\/p><p>Desde\u00a0muy joven\u00a0entendi\u00f3 que hab\u00eda mundos dentro de\u00a0un mismo espacio: el de los que pod\u00edan tener m\u00e1s, y el de los que apenas llegaban. \u201cUno no entiende por qu\u00e9 no puede tener lo mismo que los otros. Yo solo quer\u00eda un\u00a0celular chimba,\u00a0unos buenos\u00a0tenis\u2026 nada raro. Pero de ni\u00f1o eso te come la cabeza\u201d.\u00a0<\/p><p>Ten\u00eda 16 a\u00f1os cuando empez\u00f3 a salir a fiestas con sus amigos del colegio. Fue en ese ambiente, entre m\u00fasica, humo y risas, donde conoci\u00f3 el v\u00e9rtigo del dinero f\u00e1cil. \u201cImag\u00ednate t\u00fa, en d\u00e9cimo, bajando a la cafeter\u00eda con un mill\u00f3n de pesos en el bolsillo\u201d,\u00a0cuenta que ve\u00eda a\u00a0algunos de sus amigos,\u00a0todav\u00eda sorprendido.\u00a0<\/p><p>No fue un salto, sino un resbal\u00f3n. Primero conoci\u00f3 a los que vend\u00edan; despu\u00e9s, a los que cocinaban. Se volvi\u00f3 el amigo del amigo que consegu\u00eda el contacto. \u201cYo no lo decid\u00ed. Se fue dando\u201d, explica. \u201cUno empieza ayudando, haciendo favores, y cuando se da cuenta ya est\u00e1 metido.\u201d\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-88d1353 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"88d1353\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">El encanto de lo prohibido<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2964932 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2964932\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Por esa misma \u00e9poca tambi\u00e9n se involucraba en otro tipo de trabajos. Hac\u00eda fotograf\u00edas, y ediciones, movi\u00e9ndose entre la legalidad y la trampa; vend\u00eda excusas m\u00e9dicas falsas hechas con Photoshop. Cobraba cinco mil pesos cada una. Con eso pagaba sus cosas.<\/p><p>Ese ingenio, que parec\u00eda inofensivo, fue su puerta a un mundo m\u00e1s complejo. Conoci\u00f3 a un amigo que programaba, un muchacho que a los diecis\u00e9is a\u00f1os ya sab\u00eda hackear. \u201c\u00c9l me ense\u00f1\u00f3 a meterme a bases de datos. A veces me pagaban por conseguir cuentas, por hacer phishing. Yo no lo ve\u00eda como un crimen. No era consciente de las consecuencias.\u201d<\/p><p>El colegio distrital donde estudiaba era un universo de curiosidad y desparpajo adolescente. \u201cTodos quer\u00edan probar algo nuevo: una fiesta, una traba, una cerveza. Nadie lo ve\u00eda como algo grave.\u201d En ese contexto, las drogas no parec\u00edan delito, sino una forma de pertenecer. \u201cYo parchaba en una barber\u00eda donde vend\u00edan y cocinaban. \u00c9ramos pelados de diecis\u00e9is, diecisiete a\u00f1os, crey\u00e9ndonos grandes, con la cabeza llena de cosas y sin entender muchas otras.\u201d<\/p><p>No necesitaba hacerlo, lo repite varias veces. \u201cYo no lo necesitaba. Pero ver a mis amigos con plata me jod\u00eda la cabeza. Yo quer\u00eda tener lo mismo. Hoy en d\u00eda lo pienso y s\u00e9 que era muy ingenuo\u201d.<\/p><p>As\u00ed, sin darse cuenta, empez\u00f3 a moverse entre encargos. Alguien quer\u00eda marihuana, \u00e9l sab\u00eda qui\u00e9n la vend\u00eda. Le pagaban una peque\u00f1a comisi\u00f3n y \u00e9l la pasaba. Primero sin ganancia, luego cobrando. \u201cEmpec\u00e9 como mediador entre el que compra y el que vende. Era un favor entre amigos, hasta que uno empieza a cobrar y se vuelve costumbre.\u201d<\/p><p>El dinero empez\u00f3 a marcar las diferencias. Cuervo, que a veces no ten\u00eda ni para las onces, ve\u00eda a sus compa\u00f1eros llegar con fajos de billetes, celulares nuevos y ropa costosa. \u201cUno se estrella con eso. Porque, marica, \u00bfc\u00f3mo justificas esa plata? No puedes llegar a la casa con regalos o ropa, porque tus pap\u00e1s se dan cuenta. Entonces te la gastas: en comida, en fiestas, en trago. Y la plata se vuelve humo.\u201d<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-79c117d elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"79c117d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Los que no volvieron <\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1df49e0 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1df49e0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Con el tiempo, las cosas se pusieron m\u00e1s oscuras. Cuando estaba en once, a los diecisiete a\u00f1os, casi todos sus amigos cayeron en una redada. El hijo de un fiscal que alguna vez asisti\u00f3 a una de sus fiestas comenz\u00f3 a delatarlos uno a uno, la polic\u00eda les cay\u00f3 a sus amigos. Y empezaron a delatarse los unos a los otros, como si de venderse se tratara para salvar su propio pellejo. \u201cUno le ped\u00eda el favor a otro de que consiguiera [determinada droga] y cuando la iba a entregar, lo recib\u00eda era la polic\u00eda\u201d.<\/p><p>Esa historia lo marc\u00f3. Especialmente la de un cercano. \u201cTodos eran estudiantes. Es que ninguno nos dedicamos a eso,\u202fsino sal\u00eda a veces \u00bfme entiendes?\u201d insist\u00eda con el deseo de encontrar comprensi\u00f3n. Un muchacho le pidi\u00f3 el favor a su hermano de que comprara marihuana y la llevara a un lugar. \u00c9l no pod\u00eda hacerlo directamente y como era habitual, pidi\u00f3 ayuda a alguien de confianza. Cuando lleg\u00f3 al punto, lo cogieron a \u00e9l. \u201cUn pelado que estaba en s\u00e9ptimo semestre en El Externado. Lo metieron a la c\u00e1rcel y ahorita sigue en la c\u00e1rcel. \u00c9l ya perdi\u00f3 su carrera, perdi\u00f3 su vida, todo por hacer un favor. No porque \u00e9l vendiera drogas\u201d relata Cuervo con impotencia.<\/p><p>\u201cA m\u00ed me llamaron a declarar. En ese momento no hab\u00eda hecho nada de eso. Si hubiera estado un paso m\u00e1s metido, me hubieran ca\u00eddo igual. Me salv\u00e9.\u201d Despu\u00e9s fue peor. Cuenta que la polic\u00eda reuni\u00f3 personas capturadas por microtr\u00e1fico de todas las ciudades, gente que ni siquiera se conoc\u00eda entre s\u00ed. \u201cSalieron en las noticias a decir que hab\u00edan desmantelado una banda. [\u2026] Les montaron dizque concierto para delinquir [\u2026] Y ah\u00ed sali\u00f3 el pap\u00e1 del chino. El fiscal que te digo. Es ah\u00ed cuando uno empieza a entender c\u00f3mo funciona la justicia en este pa\u00eds\u201d.<\/p><p>Con el tiempo, la calle se mezcl\u00f3 con el c\u00f3digo y el c\u00f3digo con la droga. Cuervo aprendi\u00f3 que la ilegalidad tiene muchos rostros: el que vende, el que roba datos, el que calla. <br \/>Al entrar a la universidad, pens\u00f3 que pod\u00eda dejarlo todo atr\u00e1s. Pero la necesidad volvi\u00f3 a tocarle la puerta. \u201cCuando uno estudia, trabaja, paga el ICETEX y tiene que comer, cualquier entrada extra es bienvenida.\u201d Empez\u00f3 a vender peque\u00f1as dosis entre conocidos, casi siempre a otros estudiantes.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e177854 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"e177854\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6e3e18d elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"6e3e18d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"554\" src=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Cuervos-1024x709.webp\" class=\"attachment-large size-large wp-image-117\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Cuervos-1024x709.webp 1024w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Cuervos-300x208.webp 300w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Cuervos-768x531.webp 768w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Ilustracion-Cuervos.webp 1175w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9a7ee2b e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"9a7ee2b\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8736068 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"8736068\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Las noches que no se duermen <\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5f932e9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5f932e9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>A veces hac\u00eda domicilios para otros. \u201cMe pagaban veinte mil por llevar una bolsa cinco cuadras. Y si era m\u00e1s lejos, m\u00e1s plata.\u201d Con el tiempo, empez\u00f3 a alternar: llevaba los encargos de otro y, entre tanto, vend\u00eda lo suyo. \u201cAs\u00ed uno hace doble negocio.\u201d<\/p><p>Ya conoc\u00eda el riesgo. \u201cTodo se basa en deber plata. Ah\u00ed es donde empieza la violencia. Si no pagas, te joden. Si le quitas clientes a alguien, te buscan. A la gente la pueden matar por deber un punto.\u201d<\/p><p>Habla de eso con frialdad, dando por hecho que as\u00ed son las cosas y no m\u00e1s. \u201cYo pill\u00e9 lugares donde cascaban gente por deber. O por robar. O por meterse donde no deb\u00edan\u201d.<\/p><p>Durante un tiempo trabaj\u00f3 como domiciliario nocturno, cruzando Bogot\u00e1 mientras la ciudad dorm\u00eda. \u201cYo caminaba de madrugada por todas partes. Las zonas m\u00e1s gomelas, los barrios m\u00e1s feos, todo. Y uno se da cuenta de que la plata se mueve igual en todos lados. Todos consumen. Solo cambia el precio.\u201d<\/p><p>Una noche, un amigo lo amenaz\u00f3 de muerte. \u201cEra un man con unos pap\u00e1s muy traquetos, familia de esmeralderos. Pens\u00f3 que yo me estaba comiendo a la moza y me mand\u00f3 a robar la moto. Despu\u00e9s vino a mi casa, me mir\u00f3 a los ojos y me dijo que me perdonaba la vida. As\u00ed, literal: que me perdonaba la vida.\u201d Se qued\u00f3 helado. \u201cSolo le dije: \u201cperrito, gracias por perdonarme la vida\u201d. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s hace uno cuando le dicen eso?\u201d<\/p><p>Entre historias de fiestas, persecuciones y miedo, Cuervo tambi\u00e9n aprendi\u00f3 que las drogas no solo se venden: tambi\u00e9n se vuelven un modo de vida. \u201cEn la farra, ya no vas a farrear, vas a hacer plata. A trabajar. Pero si te farreas, vas a terminar botando las drogas, vas a terminar perdiendo la plata, te van a terminar robando\u201d.<\/p><p>Aprendi\u00f3 a moverse con control. A estar sobrio en medio del caos. A observar. \u201cHay lugares donde solo se puede vender lo que ellos venden. Si te metes a ofrecer otra cosa, te sacan, te vetan o te entregan.\u201d<\/p><p>Entre risas tensas cuenta que conoci\u00f3 a un sicario que tambi\u00e9n fue estudiante universitario. \u201cEstudi\u00f3 en mi universidad. Era mayor, como de cuarenta. Mat\u00f3 a dos personas y dej\u00f3 la carrera. Me mostraba fotos del hijo, del carro. Y se dedic\u00f3 a eso, a matar. Como si fuera un trabajo m\u00e1s.\u201d<\/p><p>Lo dice sin dramatismo, pero con un tono de incredulidad. Como si no terminara de aceptar que esa violencia est\u00e1 tan cerca, tan mezclada con la cotidianidad.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7506647 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"7506647\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Salir no siempre es irse <\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3b44f50 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3b44f50\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Hoy, dice, ya no vende. Lo dej\u00f3 hace poco, cuando empez\u00f3 a ganar mejor en sus trabajos legales. \u201cEs que la plata f\u00e1cil jode la cabeza. Y la tranquilidad no se compra con nada\u201d.<\/p><p>A veces todav\u00eda siente el impulso de volver. No por necesidad, sino por la adrenalina. Dice que \u201cuno mezcla adrenalina con plata y siente que puede con todo\u201d.<\/p><p>Mientras sus palabras se trastabillan, Cuervo baja la mirada, rasca su cuello y entrecierra los ojos buscando entre recuerdos. Se frota las manos intentando otorgarse a s\u00ed mismo algo de tranquilidad, pero en sus ojos refleja una lucha interna que oscurece sus pensamientos. Es consciente de sus errores, de las decisiones que pudo haber tomado mejor. Pero a la vez, asume su presente y admite proyectar su futuro en la posibilidad de retomar la venta.<\/p><p>Insiste en que quiere que la gente pueda informarse abiertamente sobre las drogas, que no tengan que ser satanizadas.<\/p><p>Su historia no termina con redenciones ni moralejas. Termina con la calma de quien aprendi\u00f3 a frenar. A mirar a los lados antes de cruzar y elegir sus verdaderas pasiones, as\u00ed no sean lo que le traiga m\u00e1s dinero. \u201cYo realmente hice buena luca, pero me sonaba mucho m\u00e1s hacer lo que me gusta por pu*as 10 horas, aunque me perdiera lo que pod\u00eda hacer con un punto en un minuto\u201d.<\/p><p>\u201cA veces pienso que sobreviv\u00ed por suerte. Pero tambi\u00e9n porque aprend\u00ed cu\u00e1ndo salirme.\u201d Sentenci\u00f3.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6257299 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"6257299\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">En lo profundo: contexto cultural <\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-85c7379 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"85c7379\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La historia de Cuervo, a diferencia de muchas otras, no refleja hambre, ni una infancia marcada por la calle o la violencia directa. Al contrario, muestra que incluso \u201cteni\u00e9ndolo todo\u201d, el entorno puede empujar hacia esquinas desconocidas. Es el retrato de una generaci\u00f3n seducida por la imagen del \u00e9xito medido por fajos de billetes, lujos y poder.<\/p><p>La cultura de la plata f\u00e1cil, tan arraigada en nuestro pa\u00eds, termina filtr\u00e1ndose en los patios del colegio, en las fiestas universitarias y en las conversaciones de esquina. En su historia se refleja el magnetismo de una sociedad que admira al que \u201cla hace\u201d, sin importar c\u00f3mo.<\/p><p>Con el tiempo, vio c\u00f3mo el Estado ausente se hac\u00eda presente solo para criminalizar. Sus amigos fueron exhibidos como trofeos medi\u00e1ticos, como parte de un \u201cgran operativo\u201d que solo buscaba mostrar resultados. Todos eran estudiantes, algunos de ellos solo haciendo favores, pero el aparato judicial necesitaba culpables m\u00e1s que explicaciones.<\/p><p>Cuervo aprendi\u00f3 entonces que las drogas no son un asunto exclusivo de los barrios marginados, ni de las calles sin pavimentar. Al contrario, se encuentran en todos los contextos y las manejan las personas menos esperadas: personas con poder, estudiantes, gente \u201ctranquila\u201d y hasta famosos. Descubri\u00f3 que la cadena del microtr\u00e1fico atraviesa todos los estratos y que, en realidad, nadie est\u00e1 completamente fuera de ese circuito.<\/p><p>Para \u00e9l, el microtr\u00e1fico termin\u00f3 siendo, m\u00e1s que un negocio, un espacio de pertenencia. Un lugar donde se construyen identidades, amigos, c\u00f3digos y anhelos, aunque tambi\u00e9n se pierdan vidas. A veces por una deuda m\u00ednima, otras por estar en el sitio equivocado. Cuervo tuvo suerte. Pero muchos de sus amigos no.<\/p><p>Su historia deja ver que el peligro no siempre nace en la carencia, sino tambi\u00e9n en el deseo: el deseo de pertenecer, de destacar, de demostrar que uno puede m\u00e1s. En un pa\u00eds donde el dinero r\u00e1pido se celebra y el fracaso se castiga, esa aspiraci\u00f3n puede ser tan letal como cualquier bala.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-52621a1 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"52621a1\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-38a9ebe e-con-full e-flex elementor-invisible e-con e-child\" data-id=\"38a9ebe\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;animation&quot;:&quot;fadeIn&quot;}\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2476989 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"2476989\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/index.php\/de-rappi-dealer-al-lente\/\">\n\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"571\" src=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Rappi-1024x731.webp\" class=\"attachment-large size-large wp-image-71\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Rappi-1024x731.webp 1024w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Rappi-300x214.webp 300w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Rappi-768x549.webp 768w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Rappi-1536x1097.webp 1536w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Rappi-2048x1463.webp 2048w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-04d1ac3 e-con-full e-flex elementor-invisible e-con e-child\" data-id=\"04d1ac3\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;animation&quot;:&quot;fadeIn&quot;}\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f1c2a3a elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"f1c2a3a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/index.php\/los-muertos-que-nadie-reclamo\/\">\n\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"571\" src=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-1024x731.webp\" class=\"attachment-large size-large wp-image-70\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-1024x731.webp 1024w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-300x214.webp 300w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-768x549.webp 768w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-1536x1097.webp 1536w, https:\/\/juvenicidios.poligran.edu.co\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PortadaTestimonio-Juan-2048x1463.webp 2048w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las ideas en la cabeza de Cuervo corren tan r\u00e1pido que se enredan entre s\u00ed. Habla sin pausas, con la urgencia de quien\u00a0no quiere dejar nada por fuera, o de quien necesita vaciarse para\u00a0aliviar el agobio. Tiene 22 a\u00f1os, estudia\u00a0y trabaja y\u00a0asegura que ya no est\u00e1 \u201cen eso\u201d. 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